La hegemonía que ha construido Atlético Tucumán en el fútbol femenino de la provincia tiene una referente indiscutida: Daiana Valle. La coordinadora del fútbol "decano" valora el crecimiento actual de la disciplina, pero mantiene vivo un deseo que le quita el sueño: dar el salto definitivo y formar parte de la estructura nacional de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Diana está en el club desde hace 12 años. Empezó como jugadora y hoy coordina todas las categorías, desde las infantiles hasta la Primera. "Mi función es el acompañamiento del día a día, las programaciones, la indumentaria y todo lo que implica la gestión de una disciplina en un club tan grande", explica a LA GACETA en el Día de la Mujer.
La evolución: del abandono al crecimiento
Para Valle, mirar hacia atrás permite dimensionar los logros actuales. "Veo un avance muy grande. Cuando empecé como jugadora, apenas teníamos un espacio, una cancha muy 'al pasar' y casi nada de ropa para jugar. Hoy contamos con canchas de césped sintético, gimnasio y traslados garantizados. Antes no había igualdad; hoy se ve un cambio tanto en lo deportivo como en lo dirigencial, aunque todavía falta mucho", reflexiona.
El gran objetivo: el desembarco nacional
El dominio en la provincia parece haber alcanzado un techo y el equipo pide pista en Buenos Aires. "Venimos soñando hace años con jugar en AFA. Atlético Tucumán es el campeón de los últimos años y el equipo ya pide otra categoría. El sueño es entrar en la Primera C, que es donde se empieza a nivel nacional", asegura la coordinadora.
Lograrlo requerirá un esfuerzo institucional sin precedentes. "Es un trabajo a dúo entre el departamento de fútbol femenino y la dirigencia. Jugar en AFA implicaría ser profesionales y viajar cada 15 días para competir en todo el país. Es una lucha que algún día se tiene que cumplir", explica.
Más allá de la Liga Tucumana
"Siento que ganar la Liga local todos los años es un objetivo que ya se cumplió. También competimos en la Copa Federal, pero es un torneo corto. Lo que nos falta es esa categoría profesional para que el crecimiento sea definitivo", insiste Diana, quien divide sus horas entre el club y la docencia. "Soy profesora de Educación Física, así que mi vida es correr de la escuela al club. Es mucho esfuerzo, pero lo hacemos por el crecimiento de las chicas", concluye.